Probablemente todos hemos escuchado alguna vez la expresión “pago a 30 días”, “pago a 90 días” o algo por el estilo. “Pagar a 30 días” significa que tu cliente te paga 30 días después desde que recibió tu factura.
En Chile, el plazo promedio de pago a las PyMEs es de 40 días, donde sólo un tercio de las facturas son pagadas en un mes o menos. En Pippa pagamos en promedio en 9 días, con un 52% de las facturas pagadas en una semana o menos.
Pagar a plazo tiene (¿tenía?) su justificación en el conjunto de procesos administrativos para pagar correctamente las facturas: recibir físicamente el documento, validarlo con la orden de compra, registrarlo en la contabilidad, etc. Evidentemente hoy, con el avance de la tecnología, todo esto es casi automático.
¿Entonces por qué se sigue pagando con plazos tan largos? Porque conviene. O sea, le conviene al que tiene que pagar la factura.
Imaginemos que la empresa Centaurus le compra 100 millones de pesos en mercadería a la empresa Phoenix. Centaurus tiene una política de pago a 60 días.
Esto significa que Centaurus se ahorró el costo financiero de la mercadería, “ahorro” que fue pagado por Phoenix. Veamos esto paso a paso:
El costo financiero que se ahorra Centaurus lo podemos calcular como el monto de la factura (los 100 millones) multiplicado por el interés que “le cobra el banco” por prestar la plata. Por simplicidad, digamos las empresas se endeudan a una tasa de interés de 12% anual. Si Centaurus le paga a Phoenix en 60 días (⅙ de un año), esto significa que Centaurus se asignó un descuento de:
costo financiero = $100.000.000 x 12% x ⅙ = $2.000.000
La realidad es un poco más compleja pero el principio es el mismo. En Chile, una empresa grande de retail puede deber a sus proveedores un total de unos 500 millones de dólares (contablemente “cuentas por pagar”). La tasa de endeudamiento de una empresa pequeña ronda el 12% anual (o el 1% mensual). Así, todos los meses esta empresa grande le está exigiendo a sus proveedores que “hagan una vaca” por un total de:
vaca mensual = US$ 500.000.000 x 1% = US$ 5.000.000 (o 4.000 millones de pesos)
En Pippa creemos que las cosas se deben hacer de otro modo. Desde un principio, nos planteamos como una empresa que debía operar contribuyendo a un ecosistema colaborativo de trabajo. Así que decidimos pagar lo antes posible a nuestros proveedores. De esta manera, nuestras empresas amigas tienen capital fresco rápidamente y pueden desarrollarse junto con nosotros.
Como te contamos al principio, hemos logrado un plazo promedio de pago de 9 días, con un 52% de las facturas pagadas en una semana o menos. En esta línea, creemos que la Ley de Pago a 30 Días va en la dirección correcta. Puedes revisarla en el siguiente link: https://www.economia.gob.cl/ley-pago-a-30-dias.
